lunes, 22 de febrero de 2010

Sentado en el bar de espinas y flores,

Y me puse a limar el reloj contra mi cabeza,
Y me puse la maya y nade en un lago de mas,
ese lago que unde mi balsa hasta terminar mi cigarro,
esa brisa que canta estrofas de mi carnaval,

Un café es el pasaporte de tantas historias,
un domingo ala tarde es el puerto donde voy a parar,
esa balsa que nombrado antes que viene cargada,
de amarguras riquezas, una lagrima y mil carcajadas,

Y mis ojos que ven una realidad con todas las letras,
hay vacíos de años pasados en mi corazón,
pero no es depresión lo que cubre mis mil y un canciones
Tampoco un payaso falto de su malabar,

Pero siempre están los recuerdos que abrasan mis soledades,
Que atacan ami yugular sin piedad y me dejan bajo 7 comas,
Siempre están esas cosas que arrastran memorias,
y te dejan muchísimas cuentos para contar,


Siempre fui y seré un luchador de escudos bien gruesos,
Haciéndole homenaje a mi ángel creador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario